La selección de materiales es una consideración clave en el moldeo por inyección. Por ejemplo, para las piezas de consumo, si la estética es importante, se pueden elegir materiales que puedan teñirse, colorearse o recubrirse fácilmente. Para piezas aeroespaciales, la resistencia a la temperatura puede ser una prioridad.
¿Qué tan compleja será la producción?
Una vez más, la complejidad de la producción puede implicar varios factores: ¿es compleja la pieza en sí misma y complejo el molde de inyección? ¿Su parte será sobremoldeada? ¿Se utilizará más de un tipo de material? Al considerar estas preguntas, considere las siguientes cualidades discutidas anteriormente.
Viscosidad:Para piezas complejas, se puede preferir una viscosidad más baja para que el material pueda fluir a través del molde y llenar toda la cavidad más fácilmente.
Temperatura de fusión. Una temperatura de fusión más baja también puede ser útil para piezas más complejas para garantizar que el material permanezca líquido durante un período de tiempo más largo a medida que fluye hacia la cavidad del molde.
Perfil de fusión:Si se van a mezclar varios materiales en la producción, el perfil de fusión es un tema crítico y debe tener en cuenta tanto la producción como las características de uso final del material. Si se mezclan resinas amorfas y semicristalinas, no se derretirán uniformemente y, por lo tanto, es menos probable que llenen el molde correctamente.
Interacciones materiales:Para piezas sobremoldeadas, asegúrese de que su material no tenga reacciones químicas indeseables con el material de la resina de moldeo circundante.
¿Cuál es el uso previsto de la pieza?
¿Se utilizará su pieza en una aplicación de alto impacto? Asegúrese de considerar la dureza y la flexibilidad del material para garantizar la resistencia adecuada sin riesgo de agrietamiento o fractura. Los entornos hostiles utilizados en la industria aeroespacial (como se mencionó anteriormente), bajo el agua e incluso en la industria de la aviación también pueden tener un impacto significativo en los materiales: adaptación a la temperatura, resistencia a los rayos UV, acción y resistencia química, etc. Por supuesto, los usos más tradicionales (como juguetes para niños) también pueden considerarse "entornos hostiles". Por tanto, los materiales seleccionados para estas aplicaciones deben tener una mayor resistencia a la rotura.

